Hay sucesos que se quedan grabados para siempre en nuestra memoria, ya sea el 11 de Septiembre, el asesinato de Colosio o nuestra primera menstruación.
Bueno, pues el día de hoy se quedará grabado en la memoria de todos los Bachillerianos como “El día que se quemó la pinche palapa”. Es en estos momentos cuando toda la humanidad, ya sean negros, blancos o verdes (los morados no, me dan asco) se une para darle un fraternal y erótico abrazo a las cientas de victimas que por su estupidez fueron alcanzadas por el fuego. Olvidense de Nueva Orleans y todos esos gringos ahogados, esto si es grave.
Pues si, fue mas o menos así. Yo, Leonor, Coto y Panshaaa nos encontrabamos fuera de la clase de Inglés como todos los jueves. Estabamos ahí nomás divagando mientras jugabamos a tirarnos bolitas de masa (??) cuando alguien solo dijo: “Oigan, huele a humo, alguien mas dijo “es tu puta madre”, pero la pinche peste a humo era mas que evidente cuando alguien, que digo alguien, un angel nos avisa con esa hermosa y delicada voz que solo tienen los angeles:
-¡¡SE ESTA QUEMANDO LA PALAPAAAAA!!
Pues ese angel debía ser de Tepito por que hablaba bien pinche gacho. Bueno, como anhelabamos ver al prefecto William retorciendose de dolor entre las llamas corrimos hacia la palapa, y vimos como el fuego iniciaba dejado su estela de destrucción y los primeros intentos infructuosos de un intendente por apagar el fuego. Tomó una manguerita que estaba conectada al lavabo del baño, subió por una escalera improvisada casi-matandose en la subida… para darse cuenta que se había subido al techo equivocado, el fuego estaba del otro lado, ímbecil.

Y claro, no faltaron las primeras oleadas de chismosos que solo veían morbosamente el espectáculo, digo, yo al menos arriesgué mi vida tomando fotos para deleitarlos a todos ustedes

Al poco rato se acordaron que los tanques de gas de la escuela estaban muy cerca del fuego, así que William corrió histérico en una heroica misión por salvar a sus queridos alumnos para que la escuela no se metiera en pedos judiciales. Pues que pendejos, ¿a quien se le ocurrió dejar esos tanques cerca del fuego? Sepa.
Empezaron a desalojar la escuela. Hay heroicas historias como un maestro que se quedó marcando en el pizarrón la tarea aunque los alumnos ya había huido, o de un niño que se puso una loza de piedra en la espalda (es mes patrio!)para salvar el cadaver de su novia. Bueno, eso no paso. Pero el ambiente de histeria era… sublime. Gente corriendo, otros bien frescos mandando mensajes estilo “se quema la escuela!”, algunos mas bien pinche pendejos y no sabían ni que madre. Como me quedé tomando fotos (tengo como 20 desde 4 ángulos) algunos amigos se histerizaron con mi ausencia y me recibieron con un “Donde andabas hijoeputa?” o un “Creimos que te habías quemado” No mijos, soy bien pinche indestructible.
Los maestros? desesperados, a ellos si se les arrugó.

Despues llegó una pipa de agua y sanseacabó, aqui se rompió una palapa y cada quien se va a… (inserte palabra ofensiva que rime con palapa), en 15 minutos la ciudad completa ya se habia enterado, que pinche gente chismosa.
Inmediatamente, Al-Qaeda, el EZLN y ETA se adjudicaron el atentado.
Bin Laden: blablabla Alá blablabla soy protegido de la CIA blablabla me caga todo lo que se mueva blablabla
EZLN: Yo fui, los indigenas lo pidieron.
ETA: Palapa? Cual palapa? Incendio? Ah si, nosotros fuimos!!
En consecuencia la bolsa se desplomó junto con el precio del durazno en almíbar, se acercan tiempos dificiles. A las pocas horas volví a la escuela, dandome cuenta que ahora soy “el tipo de las fotos del incendio”. Tal vez tambien recopile los relatos de los sobrevivientes de este trágico accidente, el libro se llamará “La escuela en llamas” (me la pelas Rulfo!)

Y me contaron la verdadera historia, Mocho se encontraba placidamente fumando con su unico brazo dentro de un aula, llegó el maestro y tiró el cigarro prendido por la ventana, que daba a la palapa. Lo vamos a extrañar.
Pinche mocho, eres mi ídolo.