Este miércoles 23 cumplo 17 años. En el fondo los cumpleaños me agradan, es la fecha en que todos se acuerdan de que existes y te felicitan/mandan un mensaje/mandan dinero. Parece que este cumpleaños me lo pasaré igual que el anterior, haciendo tarea. Tengo que presentar examen de Gran Perra Benita para pasar el semestre, tengo que ir a teatro, exposición de Q. Roo, ir a una conferencia, hacer tarea chorrolarga de Derecho y lo que salga.
Creo que esto de estudiar y hacer mis tareas me agrada, siento que puedo patearle el trasero a los matados imbéciles de mi salón, que solo saben hacer “beeee beeeee” ante las estupideces que dicen los maestros como lo de “El Alemam es una lengua romance” y “La Segunda Guerra Mundial empezó en 1938″.
Joder, bola de idiotas. Ya había pasado mi etapa de quejarme de la estupidez, pero cuando uno le pone tantita atención a los profes es facil darse cuenta de sus estupideces y corregirles para que luego te etiqueten de “intelectualoide pretencioso” por el resto del semestre, como el idiota de Etimologías. Se escribe vasco, ¡VASCO!.
Bueno, en alguien de mi edad son detalles que no me importan gran cosa, si sé de tanta estupidez es por que perdí mi infancia entre libros y videojuegos. Pero en un maestro titulado, con maestría y haciendo su doctorado; que pretende enseñarme algo que en ocasiones conozco mejor que él. Maldita sea me caga.
Me caga, chingada, me caga!
Oh, creo que me desvié tantito, feliz cumpleaños a mi.